
Webs que la IA puede leer
Tu web actual se hizo para que existiera. Esta se hace para que te encuentren.
Qué cambia respecto a una web normal
Una web corriente cuenta quién eres. Una web legible para la IA responde preguntas concretas en un formato que un modelo puede citar sin interpretar.
En la práctica significa tres cosas: cada página responde a una pregunta real, los datos de la empresa están marcados de forma estructurada, y la página carga lo bastante rápido como para que un robot la lea entera.
Qué incluye
Estructura por preguntas
Cada sección responde a algo que tu cliente pregunta de verdad, con la respuesta en las primeras líneas.
Datos estructurados
Empresa, servicios, sede y personas marcados con Schema.org, para que no haya que adivinarlos.
Velocidad real
Sin plantillas pesadas ni decenas de scripts. La velocidad no es un lujo, es la condición para que te lean.
Textos escritos, no generados
El texto lo escribimos con tu conocimiento del negocio. Un texto vacío se nota igual en Google que en un asistente.
Con qué suele ir de la mano
El mismo principio, otro objeto: tiendas en las que la IA puede comprar, donde el asistente conoce el catálogo, los precios y el stock, y aplicaciones móviles para tus clientes o para tu equipo.
La web es el fundamento, no la meta: lo que viene después es la visibilidad en asistentes de IA. Los precios están en precios y las personas, en quiénes somos.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace que una web sea legible para la IA?
Tres cosas: el texto está en el código fuente y no lo añaden scripts, los datos de la empresa están marcados con Schema.org, y la página carga lo bastante rápido como para que un robot la lea entera.
¿Podéis trabajar sobre mi web actual?
Sí, aunque partir de cero suele salir más barato: ordenar una web existente nos lleva más trabajo que construirla bien desde el principio.
¿Quién escribe los textos?
Los escribimos nosotros con tu conocimiento del negocio. Un texto vacío se nota igual en Google que en un asistente de IA, así que no vale con rellenar páginas.
¿Cuánto se tarda en construirla?
Empezamos por la prueba de visibilidad, que dura 48 horas. La fecha de la web la fijamos tras hablar del alcance, porque una web de presentación y una tienda con cuatrocientos productos no son el mismo proyecto. La fecha la das junto con el presupuesto, antes de empezar.
¿Cuánto cuesta una web?
El presupuesto es individual, pero el punto de partida lo conoces desde la primera conversación: la colaboración empieza desde 1 499 zl netos al mes. La cuota inicial es más baja si construimos desde cero, porque ordenar una web existente nos lleva más trabajo que hacerla bien desde el principio.